Salsa Caleña y su historia en Colombia | Blog Ayenda Rooms
21524
post-template-default,single,single-post,postid-21524,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,select-theme-ver-3.1,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.7,vc_responsive
La salsa calena y su historia en Colombia

Salsa Caleña y su historia en Colombia

Cali, población de la provincia colombiana, colorida y alegre, se ha distinguido por la identidad que cultiva ligada a la música salsa. Este género rítmico, aunque no es originario de la zona, ha sido ampliamente adoptado por sus habitantes, tanto que se habla de la salsa caleña.

 

Pero hay más, ya que Cali, en la actualidad, se le conoce como la capital de la salsa, asunto que ha trascendido en la región y en la escena global. Sus influencias alcanzan a las referencias literarias, periodísticas, de arte y cinematográficas. Pero ha sido en el baile donde se ha expandido.

 

Recuerdos de unos inicios

 

La historia se remonta a mediados del siglo XX cuando los ritmos cubanos cruzaron el Caribe y llegaron a Cali. Desde entonces la salsa caleña fue arraigándose hasta convertirse en un sello que ha dado a conocer agrupaciones, cantantes y bailarines.

 

El recuento histórico dicta que en la década de los 50 acuden a Cali una multiplicidad de géneros musicales que para el momento sacudían la escena mundial. Estaban el Swing, Foxtrot, el Boggie Woogie y el inefable rock`n`roll; que tuvieron acogida en escaños sociales altos.

 

Entretanto en los sectores pobres los ritmos de la rumba sacudían al público, que bailaban al son de la música venida de Puerto Rico, Cuba y de Nueva York.  Orquestas de charanga y son recreaban a una audiencia que se concentraba a bailar y cantar.

 

De acuerdo a los cronistas musicales y otros estudios, divulgados en los diversos medios de comunicación, hubo un primer momento importante en 1957.  Se señala a la Feria de Cali y Juanchito como las iniciativas que dieron lugar al desarrollo de esta tradición.

 

La Feria de Cali

 

La Feria de Cali se caracterizó por ser en principio un evento que tenía que ver con una fiesta taurina, pero progresivamente se fueron incorporando agrupaciones musicales. Además, se combinaron otros talentos como bailarines y artistas varios.

 

En cuanto al sitio conocido como Juanchito, adyacente a Candelaria y al río Cauca, derivaría en uno de los lugares más populares para el desarrollo de lo que sería la salsa. Era sitio de discotecas y fiestas callejeras contagiadas por el ambiente que se había propagado en Cali con la salsa caleña.

 

Juanchito cobró cuerpo como emblema de la rumba porque comenzaron a proliferar en su entorno grandes discotecas que solo ponían música del ritmo caribeño en boga: la salsa. Juanchito colinda con Cali, y como esta zona, también se hizo un emblema de la salsa.

 

Tanto en Cali como en Juanchito la fiesta se mantenía encendida. Y progresivamente fue tomando mucho más calor. Toda aquella orquesta de corte internacional que visitaba Colombia, tenía que ir a tocar a Cali o a Juanchito.

 

La salsa empieza a ganar popularidad

 

Así se hicieron populares ambos lugares. Y de la misma manera ganó espacio la salsa. Años después el conocido “Grupo Niche”, agrupación de estos lares, escribiría algo para mencionar el caso: “Del puente para allá es Juanchito, del puente para acá esta Cali”[…]

 

Corría el año 1968 y las orquestas internacionales se presentaban con artistas como Richie Ray y Bobby Cruz, traían el ritmo que reafirmaba el gusto de los caleños por este género musical. Pero en los años 70, cuando comenzó a reventar el boom de la salsa, toda Cali estaba bailando.

 

La presencia de estos cantantes en la Feria de Cali del 68, cuando apenas comenzaban a ser conocidos, pero que exponían la fuerza y el encanto musical que desarrollaron después, sería un hito en Cali. A partir de este evento los caleños, que respondieron masivamente, abrazaron la salsa.

 

Esta presentación tuvo lugar en la caseta Panamericana, y aún en Cali se recuerda, pues significó un cambio cualitativo en la historia musical de esta población. La brecha entre el gusto que podría dividir las preferencias musicales, quedaron atrás y toda la sociedad se igualó en la salsa caleña.

 

Los 70 y todo el mundo a bailar

 

En efecto, los años 70 representaron el auge de la salsa en el Caribe. Fueron los años cuando precisamente el género se dió a conocer con la fusión tropical que se nombró “salsa”. Para los entendidos una mezcla de jazz, son, guaguancó, y una orquesta trepidante.

 

La agrupación emblemática de esos años era la Fania All Satars, y toda una pléyade de músicos y cantantes, uno mejor que otro. Son legendarios los días de Celia Cruz en Cali. Como también Héctor Lavoe o de un Willie Colón en pleno brillo al frente de todos los instrumentos de viento.

 

El desfile de cantantes de salsa se hizo común en Cali. Sino visitaban esta ciudad, no habían tocado en Latinoamérica.  Su reputación mundial de la como rumbera y salsera hacía que fuese un destino pautado obligatoriamente en la agenda de las orquestas.

 

Cali bailaba desaforadamente al ritmo de esta música. Pero también comenzó a generar una voz propia que iba más allá de mover la cintura y las piernas. Cali comenzó a componer y cantar. Así, bailando y cantando trascendió a la escena musical como capital de la salsa.

 

Salsa caleña con espacio e identidad

 

Actualmente la salsa en Cali es considerada patrimonio cultural de la ciudad. La población a lo largo de todos estos años ha adquirido un sentimiento de identidad por la salsa. Y es lo que ha dado origen a lo que ya se conoce como salsa caleña.

 

Tanto cantantes como músicos de Cali hoy son conocidos y muchos han marcado pauta entre los artistas que dejan su huella en la ciudad. Son conocido en su tierra e internacionalmente agrupaciones como “Grupo Niche”, “Guayacán”, “Fruko y sus Tesos”, entre otras bandas.

 

Pero esta expresión musical también se ha expandido hacia estadios diferentes. Cali posee más de 400 salsotecas, que además de ser todo un acontecimiento por lo numeroso, conforman un atractivo turístico que atrae a muchas personas.

 

Es así como los conciertos multitudinarios, la salsotecas, las orquestas nativas, y la organización de los caleños para el baile, hacen que se pueda hablar de una industria de la salsa en Cali.  La salsa caleña entonces ha derivado en un elemento muy importante de la economía local.

 

Se asegura que actualmente se contabilicen unas 80 agrupaciones que cultivan el género de la salsa. Y así como existen orquestas compuestas solo por hombres, las hay también en las que tocan únicamente mujeres. Las escuelas musicales y de bailes aumentaron.

 

Sobre una leyenda salsera

 

El nombre de Wilson “Saoko” Manyoma, se remonta a los principios de la conformación de lo que ha devenido en la salsa caleña. Cuando participó en Cali como cantante lo hizo acompañado de “Sonora Juventud”, y después junto a “Hermanos Ospina”, de 1966 a 1972.

 

Pero todo cambió cuando entró en contacto con Julio Ernesto Estrada, alias FruKo, durante un viaje a Medellín. Es contratado entonces para actuar con “Fruko y sus Tesos”, auspiciados por la compañía discográfica Fuentes.

 

Conocido como intérprete y compositor, se destacó con temas como “Tú sufrirás” y “Mosaico entero”, sendas canciones que lo dieron a conocer más allá de las fronteras colombianas. El año 75 grabó el tema “El Preso”, que alcanzó un gran éxito.

 

Uno de sus trabajos más recordados, luego de celebrar 30 años en la escena musical de la salsa caleña, fue “El Titán de la salsa”, en el que rinde todo un homenaje a lo que ha representado el género no solo para su vida sino para todos en Cali.

 

Grupo Niche

 

Los cronistas musicales colombianos mantienen el nombre del “Grupo Niche” como el máximo representante de la salsa caleña. Permanece activa desde su fundación en 1979, siendo reconocida como una de las orquestas más importantes de Colombia y de la región.

 

Aunque fue fundada en Bogotá por Jairo Varela Martínez, pasó a Buenaventura en busca de un mejor ambiente donde explorar su talento. Pero en 1983 va a Cali, ciudad que les atrae y en la que se instalan definitivamente.

 

Bailar en Cali

 

Así como la música ha cobrado realce en la vida de Cali, se puede afirmar con base que también el baile se ha convertido en un distintivo de la referencia cultural de la ciudad. Bailar en esta ciudad es parte de la vida y del arte que ha nacido a la luz de la salsa caleña.

 

De modo que mientras la música ganaba espacio en los escenarios, discotecas, fiestas y ferias; el baile hacía lo suyo y se incorporaba como parte de la idiosincrasia. De hecho, es una expresión con sello propio y su naturaleza resulta la propia creación de sus habitantes.

 

Todo comenzó cuando un día en plena fiesta al discómano se le ocurrió girar la velocidad del disco de vinilo de 33 revoluciones por minuto a 45. El cambio de velocidad puso a los bailarines a bailar más rápido para seguir el compás.

 

Esta osadía se propagó por todo Cali, y después del episodio no quedaría discoteca sin que la revolución de los discos no fuese alterada. Desde entonces los caleños bailan la música de una manera diferente, ejercicio que han convertido en marca y los identifica.

 

Nuevo ritmo

 

A partir de ese extraordinario acontecimiento las orquestas que visitaban Cali tuvieron que adecuarse al nuevo ritmo, de manera que también aceleraron el compás y se ajustaron a tan insólita demanda. Una forma de bailar genuina y particular en un estilo acrobático.

 

En 1974 se organiza en Cali el Campeonato mundial de la salsa, evento en el que se haría célebre. A partir de entonces proliferarían las academias y los preparativos para una fiesta de baile multitudinaria que gana calor anualmente en el “salsodromo”.

 

Capital mundial de la salsa

 

La salsa caleña trascendía mientras la notoriedad le acentuaba su cariz de un producto vernáculo y propio de la zona. En 1982 a Cali comienza a identificársele como la Capital mundial de la salsa. Según se menciona en ningún otro sitio se baila tanta salsa como en esta ciudad.

 

Semejante a Brasil en Cali se realiza un desfile de baile en un salsódromo. Se trata de un evento para el que se necesitan 6 meses de ensayo. Los bailarines de las escuelas de bailes recorren 1 Km y van por la calle bailando. Se le señala como el desfile de salsa más grande del mundo.

 

Durante los meses de julio y agosto se lleva a cabo el “Festival Salsa y Verano”, todo un festejo en el que la salsa caleña es la protagonista. Y para reafirmar el gusto por este género en septiembre se realiza el “Festival mundial de la salsa”.

 

En dicho evento, de un carácter masivo, se unifican las academias de bailes de otras ciudades con las de Cali. Y se ha recibido la participación de grupos de bailarines de otros países. El número de artistas involucrados sobre pasa los 5.000 bailarines.

 

Acerca de un estilo caleño

 

Aunque se registran influencias del estilo cubano entre las formas de baile. El de Cali sin embargo se ha desmarcado por la velocidad de los pies, la acrobacia y la sensualidad. Los cubanos por su parte bailan en pareja y en solo lugar.

 

En Cali se baila con la parte inferior del cuerpo. Y los movimientos de los pies son propicios para ejecutantes en solitario. El bailarín realiza figuras y su movimiento no está sujeto al sonido de la clave, sino de todos los instrumentos.

 

Cali hizo del baile una manera de vivir y disfrutar. Pero siempre amparados por un ritmo que acogieron e hicieron suyo. La identidad que le otorgaron les confiere una mención mundial y en un estilo único, una disposición a festejar con lo mejor de la salsa caleña.

 

Influjos y expresiones

 

La salsa caleña ha influido expresiones artísticas diversas. En la literatura y el periodismo le abrió la puerta a la novela urbana en títulos como “Reina Rumba”. “Bomba camará” y “Quítate de la vía perico”, de Humberto Valverde. Y de la pluma de Andrés Caicedo: “Qué viva la música”.

 

Asimismo, espectáculos de bailes y en el cine una serie de documentales sobre la música y la ciudad de Cali. En la televisión local el tema ha servido para el desarrollo de series como “Azúcar”, de Carlos Mayolo; y los cortos “Aquel 19” y “Cali: ayer, hoy y mañana”, de Luis Ospina.

 

En la plástica los artistas también se han motivado para ahondar en estos temas. Por otra parte, semejante auge musical ha dado pie al desarrollo a la fabricación de instrumentos; un material que sirve para los propios músicos y para los visitantes que desean llevarse un recuerdo de Cali.

 

También te recomendamos leer: Ruta turística de Medellín, Bogotá, Cali y Pereira

 

Si deseas reservar hoteles económicos ingresa en Ayenda Rooms.

 

¿Te Gustó? Compártelo

No hay comentarios

Escribe un comentario